COMIDA TÍPICA DE ALEMANIA

Verás que en Alemania no comen tan mal como te pensabas. Los germanos tienne habilidad para tratar muchos alimentos y muy variados, y si algunas de sus recetas son mundialmente conocidas será por algo. ¡

Eisbein

eisbein

Entre todas las carnes que existen, los alemanes tienen especial predilección por el cerdo. El eisbein es un codillo de cerno horneado a baja temperatura. El objetivo es parecido al del cochinillo, propiciando una carne melosa que prácticamente se deshace en la boca. Sin embargo, suele condimentarse mucho más que su equivalente español, mientras que es habitual el acompañamiento de patatas y chucrut. Una de las recetas elaboradas más ricas de la comidas típicas alemanas.

Nordseekrabben

Nordseekrabben

¿A que no te imaginabas que podía haber un plato de la cocina alemana a base da gambas? Esto es el caso del Nordseekrabben, literalmente las gambas del mar del norte. Y es que Alemania tiene costa: si frontera norte, además de lindar con Dinamarca, tiene extensas playas bañadas por el frio mar del norte, un mar muy rico en mariscos. Desde antaño las poblaciones de estas zonas de Alemania acostumbran comer platos de pescado y marisco y uno de los más típicos es este plato que consta sencillamente de gambas fritas con algo de aderezo.

Kartoffelsuppe

kartoffelsuppe

Aunque la tradicional ensalada de patatas es más conocida (Kartoffelsalat), la sopa de patatas o Kartoffelsuppe es un plato muy tradicional si hablamos comida alemana típica, sobre todo en época invernal. Es un potaje que admite un buen número de condimentos, aunque no puede patata, cebolla, zanahoria y especies variadas, mientras que no suelen hacerlo apio, pan e incluso salsichas.

Pretzels

Pretzel

Es el snack estrella de la comida alemana. Se trata de un pan salado (aunque tiene una variante dulce), normalmente siguiendo una forma redondeada, que se puede comer en cualquier momento del día. Es una alternativa interesante a la bollería o a otros alimentos menos saludables, y perfecto para comer entre horas o incluso en el desayuno. Los encontrarás en cualquier sitio, y eran obligados en esta lista de alimentos destacados de la comida típica de Alemania.

Chucrut

chucrut

El chucrut no es un alimento exclusivo de la cocina alemana, pero sí muy utilizado. Se trata de una col fermentada que suele servirse de acompañamiento y guarnición para todo tipo de recetas, ya sea carnes o ensaladas. Pese a que su aspecto no es demasiado apetitoso para según qué paladares, cuenta con muchísimas y buenas propiedades, por lo que deberías darle una oportunidad.

Kassler

kassler

Otro clásico de la comida típica alemana. El Kassler es un filete de carne de cerdo ahumada. Es un corte bastante tierno que por lo general no se condimenta, sino que más bien se acompaña con las típicas ensaladas de patata y chucrut. Uno de los platos típicos alemanes en cualquier menú.

Kieler Sprotten

kieler-sprotten

Sardinas. Sí, como lo oyes. Es cierto que el pescado no es precisamente el rey de la gastronomía alemana, pero a muchos se les olvida que Alemania limita en el norte con el Mar Báltico, un paraíso del marisco y del pescado de calidad. En las ciudades del norte es muy típico el consumo de moluscos y pescado fresco, entre los que la sardina es siempre una buena opción. La brocheta de sardinas es un clásico que también te animamos a probar.

Currywurst

currywurst

Sí, era inevitable llegar al apartado de salsichas. Son la cara más visible más de la comida típica alemana, y no es para menos. Los alemanas tienen en su haber muchísimas recetas distintas de salsichas, y desde luego comen muchas variedades más allá del famoso Bratswurst. Una de las más emblemáticas es el Currywurst, una salsicha aderezada con curry que encontrarás en cualquier rincón. Como todas las salsichas, suelen ser gigantes y se acompañan con patatas fritas, ensalada y todo tipo de salsas.

Apfelstrudel

apfelstrudel

Hay gente a la que le gusta el pastel, y luego están los alemanes. Para ellos es poco más que una obligación, especialmente los fines de semana y en celebraciones de cualquier índole. Y dentro de los miles de tipos de pasteles que existen, el Apfelstrudel o pastel de manzana es sin duda el más famoso. No es un pastel al uso, ya que se hace con pasta filo tipo hojaldre que luego se rellena al gusto. Es una de las recetas alemanas más internacionales, por lo que es un postre con el que aseguras disfrutar muchísimo.

Berlinas

berlinas

Aunque el nombre técnico sería Berliner Pfannkuchen, las berlinas son para nosotros un dulce bastante conocido. Consisten en un bollo dulce que suele rellenarse con mermelada, normalmente de fresa o frambuesa. Cumple las veces del croissant en las pastelerías y suele ser una tentación tanto para niños como adultos. Acompañada por café o una taza de chocolate caliente es toda una delicia.

Buchweizentorte

Buchweizentorte

El trigo sarraceno tiene sus orígenes en Asia Central, pero ha existido en Alemania durante siglos y el pastel de trigo sarraceno es un plato típico alemán, originario de Brezal de Luneburgo, una zona de bosques del norte del país. En una base de galleta hecha de trigo sarraceno ponen mermelada y crema de arándanos en capas alternas, acabadas con arándanos o migajas de chocolate.

Quark

quark

Dejamos para el final de esta lista de recomendaciones de comida típica alemana nuestros queridos quesos. Los alemanes gustan mucho de este producto lácteo en sus mil y una formas. Una bastante famosa que queremos destacar es el quark, que no es más que una especie de queso fresco, algo más líquido, y muy consumido en desayunos o meriendas acompañado de tostadas.

COMIDAS TÍPICAS DE PORTUGAL

Queijo da Serra

El queso de Portugal en general es delicioso, contando con más de 12 quesos con denominación de origen protegida, además de ser una importante parte de la dieta portuguesa, como podréis comprobar, ya que en la mayoría de restaurantes os los servirán de aperitivo.

Gastronomía de Portugal

Queso portugués de la Sierra de Estrella

Me encanta el queijo de azeitao, con leche de oveja, cremoso y algo picante, el queso de Évora con su fuerte sabor, el queso Serpa y muchos más, pero sin duda, mi favorito es el Queijo da Serra da Estrela, el más famoso de la cocina lusa, con un sabor suave y dulzón que crea adicción.

Bacalao Dorado o Bacalhau à Brás

Nuestros vecinos portugueses son los reyes del bacalao, cosa que por cierto me entusiasma, y lo encontraréis por todos los lados de mil formas diferentes cocinado, a la parrilla, con nata, en ensalada, incluso en una especie de buñuelos llamados pataniscas.

Plato típico de Portugal

Bacalhau à Bras

Sin duda, para mí el plato estrella de la gastronomía portuguesa es el bacalao dorado, migas de bacalao, con patatas paja finamente cortadas, huevo, aceitunas negras, y perejil. ¡Toda una delicia que no os debéis perder!

Arroz Caldoso

Todavía hoy recuerdo un arroz caldoso con pescado y marisco que nos comimos en el pueblo de Nazarémirando hacia el mar, que muchas veces viene a mi memoria y me parece poder saborearlo, por eso no puedo dejar de recomendaros este magnífico plato.

Plato típico de Portugal

Arroz caldoso portugués

Este plato es un arroz lleno de sabor con mejillones, gambas, chipirones, rape, almejas, berberechos, vino blanco, tomate natural triturado, y las especias que le aportan aún más sabor como el ajo, laurel, azafrán, cilantro, perejil y pimienta negra, todo regado con un agradable caldito.

Caldo Verde

La primera vez que probé este plato fue gracias a una de mis preguntas favoritas para conseguir buenas recomendaciones de restaurantes, dónde comes tú. En este caso obtuve respuesta por parte de un albañil que trabajaba por la zona, así que comimos un menú típico, que por cierto allí consta de un sólo plato hasta arriba de comida, bebida y postre, a un precio muy económico.

Gastronomía portuguesa

Caldo verde portugués

Esta sopa hecha de patatas, cebollas, judías blancas, berzas y trozos de chorizo es realmente reconfortante, y habitual en las mesas portuguesas, en especial los días del Patrón de las diferentes localidades del país.

Francesinhas

¿Estás realmente preparado para un plato contundente? Pues entonces tu elección son las francesinhas, especialmente típicas en el norte y todo un emblema de la ciudad de Oporto, pero que se encuentra por todo el país.

Plato típico de Portugal

Francesinha en Portugal

La francesinha es un brutal sándwich de varias capas rellenas de carne, jamón, huevo y tocino, aunque en la actualidad hay multitud de variedades, cubierto por queso fundido y con una salsa ligeramente picante que le da un sabor impresionante, todo ello servido con patatas fritas. ¿Te atreves?

Alheiras de Mirandela

Las alheiras son básicamente chorizos ahumados rellenos con carne de pollo, de cerdo, aceite de oliva, pan, ajo, sal y pimentón, aunque también los podréis encontrar con carne de aves de caza, pato, ternera o jamón, normalmente fritas en su propia grasa o hechas a la parrilla.

Alheira de Mirandela

Alheira de Mirandela, chorizo de Portugal

Pero lo más curioso de este exquisito chorizo es su origen a finales del siglo XV, ya que en un principio nunca llevaba carne de cerdo por ser un invento de los judíos para pasar desapercibidos entre los cristianos, que luego tuvo gran aceptación y se convirtió en un plato de gran popularidad.

Feijoadas

Me encantan las judías cocinadas de cualquier forma y en cualquier parte del mundo, por lo que la feijoada portuguesa no iba a ser menos.  Estas deliciosas judías se cocinan con tomate, zanahoria, repollo, chorizo y tocino, acompañado habitualmente con arroz blanco.

Plato típico de Portugal

Feijoada completa

Carne de cerdo a la alentejana

Este plato destaca por su increíble mezcla de mar y montaña, con carne de cerdo frita previamente marinada con pimentón, ajo, perejil y laurel, al que se le añaden berberechos o almejas y una gran cantidad de cilantro. ¡Riquísimo!

En esta región, también es muy recomendable probar las migas del Alentejo con torreznos.

Plato típico del Alentejo en Portugal

Carne de cerdo a la alentejana

Cataplana

El nombre de este plato proviene del tipo de cazuela en la que se cocina, con una tapa preparada para hacer la comida al vapor, la forma más saludable, dando como resultado un sabroso y colorido plato con una gran variedad de ingredientes: langostinos, cigalas, almejas, camarones, pollo, panceta, perejil, cilantro, cebolla y pimiento verde.

Plato típico portugués

Cataplana de Portugal

Polvo à Lagareiro

El pulpo es un plato muy apreciado en la cocina portuguesa, tanto que es digno de sus mesas en días especiales como Nochebuena, por lo que no podría faltar en nuestras recomendaciones. Se sirve frío con un buen chorretón de aceite de oliva y perejil, por lo que es un entrante genial para cuando vayáis a comer a algún restaurante.

Pulpo típico en Portugal

Polvo à Lagareiro

Caldeirada de peixe

Este riquísimo cocido portugués era usado por los pescadores para aprovechar el pescado que se rompía en las redes, o aquellos de menor tamaño más difícil para la venta. En la actualidad se suele poner rodaballo, merluza, rape, etc. con patatas cortadas a la panadera, cebolla, laurel y pimienta negra. Una sopa con un sabor espectacular.

Gastronomía de Portugal

Caldeirada de peixe

Sardinas

Pero por último, si algo caracteriza a Portugal es la calidad de su pescado fresco, y por supuesto las sardinas que se comen de norte a sur en todos los rincones del país, y puede ofrecerse como un plato para una cena genial a orillas del río Tajo, acompañadas por unas almejas à Bulhão Pato, cocidas con un chorrito de vino blanco, cilantro, ajo y un chorro de aceite de oliva.

Plato típico de Portugal

Sardinas en Portugal

Y si después de todo esto, todavía os queda sitio para el postre, no dudéis en pedir pasteis de nata, muy típicos del barrio de Belem en Lisboa, su arroz doce, parecido a nuestro arroz con leche pero con yemas de huevo, y su gran variedad de dulces.

Pasteles de Belem en Lisboa

PORTUGAL

Portugal, oficialmente la República Portuguesa, es un Estado de Europa Meridional, fundado en 1143, que ocupa una superficie total de 92.212 km2. La parte continental está situada en el extremo suroeste de la península Ibérica bordeando al norte y al este con España, y al oeste y al sur con el Océano Atlántico. El territorio portugués también incluye dos regiones autónomas: los archipiélagos de Madeira y de las Azores en el Océano Atlántico. El archipiélago de Madeira está formado por las islas de Madeira, Porto Santo, Desierto y Vida Silvestre y el de las Azores está formado por nueve islas y varios islotes: Santa María, San Miguel, Terceira, Graciosa, São Jorge, Pico, Faial, Flores y Corvo.

Clima

El clima portugués se caracteriza por inviernos y veranos suaves, que varían, sin embargo, de una región a otra. En el norte se registra el nivel de precipitación más elevado y temperaturas más bajas, pero es en el interior donde se dan las diferencias de temperatura más amplias. Al sur del Tajo, el río más largo en Portugal, se sienten las influencias mediterráneas con veranos muy calurosos e inviernos cortos con poca lluvia. Las islas de Madeira se caracterizan por un clima de tipo mediterráneo con temperaturas suaves y agradables durante todo el año, mientras que las Azores tiene un clima marítimo templado con abundantes lluvias.

Población

Portugal es un país con 10,6 millones de habitantes (2011) y una densidad de población de 115,4 habitantes / km2, comprobándose una mayor concentración de la población a lo largo de la franja costera.

Principales ciudades

Lisboa – es la capital desde el siglo XII y la ciudad más grande con cerca de 500 000 habitantes (municipio) / 3 millones de habitantes en la región de Lisboa;

Oporto – es la segunda ciudad más grande, cuyo nombre latino era Portus Cale, estando en el origen del nombre del país, y cuenta con unos 240 000 habitantes / 1,5 millones en Oporto;

Guimarães – la ciudad de la fundación del país;

Aveiro – la «Venecia de Portugal»;

Coimbra – la ciudad con la universidad más antigua del país y también una de las más antiguas de Europa;

Faro – la capital de la región más meridional de Portugal – el Algarve;

Funchal – la principal ciudad de Madeira;

Ponta Delgada – la capital administrativa del archipiélago

Símbolos nacionales

La bandera portuguesa

Bandeira Portuguesa

Después del establecimiento de la República un decreto de la Asamblea Nacional Constituyente del 19 de junio de 1911 aprobó una nueva bandera nacional que sustituyó a la anterior.

La bandera nacional se divide verticalmente en dos colores – verde oscuro y rojo – quedando el verde al lado del elevador o mástil. Al centro, superpuesto a la unión de color, cuenta con el escudo de armas nacional con bordes de color blanco en la esfera armilar de color amarilla y contornos a negro.

La longitud de la bandera es una vez y media la altura de la bandera. La división entre los dos colores básicos se establece en una proporción de dos quintas partes de la longitud total ocupada por el verde siendo rojo las tres quintas partes restantes. El emblema ocupa la mitad de la altura, siendo equidistante de los bordes superior e inferior.

Por lo tanto, según la Comisión, el blanco representa:” un hermoso color fraterno, en la que todos los demás se fusionan, color de la simplicidad, de la armonía y de la paz, y por encima de del color blanco los cinco escudetes de quinas (escudo de armas) representan las duras batallas por la nacionalidad lusa. El mismo color blanco encendido por el entusiasmo y fe por la cruz roja de Cristo marca el ciclo épico de nuestros descubrimientos marítimos.”

El rojo: “este color debe figurar como uno de los colores principales por ser el color combativo, caliente, varonil, por excelencia. Es el color de la conquista y de la risa. Un color sonante, ardiente, alegre (…). Recuerda la sangre e insta a la victoria.”

Para el color verde – que no tenía tradición histórica en Portugal – fue dada como explicación que en la preparación del Levantamiento del 31 de enero de 1891, el color verde apareció en el «momento decisivo en el que, bajo la inflamada reverberación de la bandera revolucionaria, el pueblo Portugués hizo chispear el rayo redentor del amanecer.”

Con relación a la esfera armilar, que había sido adoptada como emblema personal del rey Manuel I, estando siempre presente en la insignia nacional, consagra la epopeya marítima portuguesa (…) hecho culminante y esencial de nuestra vida colectiva».

Sobre la esfera armilar, la Comisión entendió asentar el escudo blanco con las quinas, consagrando «el milagro humano de la valentía positiva, tenacidad, diplomacia y audacia que logró establecer los primeros lazos de la afirmación social y política de la nacionalidad lusa”.

Por último, la Comisión consideró «deber contornear el escudo blanco de las quinas con una larga faja carmesí, con siete castillos», considerando que estos son uno de los símbolos “más enérgicos de la integridad e independencia nacional.»

PARÍS

La primera ciudad que vamos a visitar es París conocida también como » La ciudad del amor» o «La ciudad de la moda» donde nacieron famosos/as de la moda entre ellas Coco Channel. Así que, empecemos….
Torre Eiffel
La torre Eiffel (tour Eiffel, en francés), inicialmente llamada la tour de 300 mètres (torre de 300 metros), es una estructura de hierro pudelado diseñada por los ingenieros Maurice Koechlin y Émile Nouguier, dotada de su aspecto definitivo por el arquitecto Stephen Sauvestre y construida por el ingeniero francés Alexandre Gustave Eiffel y sus colaboradores para la Exposición Universal de 1889 en París. Situada en el extremo del Campo de Marte a la orilla del río Sena, este monumento parisino, símbolo de Francia y de su capital, es la estructura más alta de la ciudad y el monumento que cobra entrada más visitado del mundo, con 7,1 millones de turistas cada año. Con una altura de 300 metros, prolongada más tarde con una antena hasta los 324 metros, la torre Eiffel fue la estructura más elevada del mundo durante 41 años. Fue construida en dos años, dos meses y cinco días, y en su momento generó cierta controversia entre los artistas de la época, que la veían como un monstruo de hierro. Tras finalizar su función como parte de las Exposiciones Universales de 1889 y 1900, fue utilizada en pruebas del ejército francés con antenas de comunicación, y hoy en día sirve, además de atractivo turístico, como emisora de programas radiofónicos y televisivos. MI OPINIÓN: La Torre Eiffel nos pareció muy peculiar e impresionante. Estaba llena de gente, pero al haber un jardín alrededor, se estaba muy bien. Os recomiendo que vayáis a visitarla, además hay unas vistas increíbles. Realmente merece la pena.

VIAJE A PEKÍN

Pekín es uno de los cuatro municipios que, junto con las veintidós provincias, cinco regiones autónomas y dos regiones administrativas especiales, conforman la República Popular China. Además es la capital del país y una de las ciudades más pobladas del mundo con 21 150 000 personas en 2013,aunque China está intentando mejorar y tener un aire más limpio.

MONUMENTOS

  1. Gran Muralla China. Casi 9 mil kilómetros de muralla componen una de las Siete Maravillas del Mundo y el símbolo por excelencia de China. La Gran Muralla China es uno de los monumentos más visitados del país y debido a su gran extensión, es posible visitar una parte de ella si viajamos a Pekín. Dos de las zonas de la muralla más próximas a la ciudad son las de ‘Mutianyu’ y ‘Badaling’, situadas a 90 y 80 kilómetros de Pekín, respectivamente. Desde ella podrás ver los paisajes más espectaculares del territorio chino, así que según los tramos que quieras recorrer, el precio variará. Permanece abierto a partir de las 7 horas y cierra a las 18 o las 19 horas, según la época del año. 

2. El Palacio de Verano.  Como su nombre indica, fue una de las residencias estivales más importantes para las dinastías que gobernaban en el territorio chino años atrás. Se encuentra situado a orillas del Lago Kunming y ofrece a los visitantes un gran complejo arquitectónico al aire libre formado por varios templos, monumentos y hermosos jardines. La calle Suzhou, la Gran Galería o la Torre de la Fragancia de Buda son alguno de los principales puntos de interés de su interior; siendo ésta última un mirador perfecto para tener unas vistas impresionantes. Está a tan sólo 12 kilómetros del centro de Pekín y se puede llegar a él en una de las casi 30 líneas de autobús que deja próxima al Palacio. Según la época del año en la que se visite, el precio oscila entre los 50 y los 60 yuanes; lo que equivale en euros a unos 6 o 7 euros por persona. 

3. La Ciudad Prohibida. Una visita obligada para todos los turistas que viajen a Pekín es al gran complejo de la Ciudad Prohibida, ya que se encuentra en pleno corazón de la ciudad y en la parte norte de la céntrica Plaza Tian’anmen. Durante más de 500 años más de 20 dinastías pasaron por las salas de los numerosos edificios que dan vida a esta pequeña ciudad dentro de Pekín. Los leones chinos, los dragones o los guardianes del tejado son alguno de los elementos que hacen de este gran espacio arquitectónico un lugar único en el mundo. Abre todos los días entre las 8,30 y las 17 horas, excepto en los meses de otoño e invierno que cierra sus puertas media hora antes. Precisamente durante esta época del año el precio de entrada es de 40 yuanes, a diferencia de 60 yuanes que cuesta entre abril y octubre; es decir, 4,50 y 7 euros respectivamente. 

4. La Colina de Carbón Y precisamente junto a la Ciudad Prohibida está otro de los puntos de interés imprescindibles para visitar en Pekín, la Colina del Carbón. Se trata de un gran jardín imperial situado en una de las zonas más elevadas de la población, lo cual permite tener unas espectaculares vistas mientras se disfruta de uno de los espacios naturales más visitados del territorio chino. Debido a su altura, los senderos que recorren el parque son bastante empinados y puede resultar algo agotador para pasear a pie; sin embargo, al estar al aire libre, no tiene un horario o un precio de entrada establecido y resulta una de las actividades gratuitas más recomendadas para realizar en Pekín

5. El Templo del Cielo Naturaleza, arquitectura, religión y tradición se funden en un mismo espacio dando lugar al hermoso Templo del Cielo. Aunque es una más de las numerosas construcciones religiosas de Pekín, éste es uno de los más visitados ya que es el preferido por los habitantes para realizar diversas actividades al aire libre como bailes, tai-chi, volar cometas… Se construyó durante la dinastía Ming para honrar al Dios del Cielo y rogar que cuidara sus cosechas durante todo el año. Está integrado en el interior del parque homónimo, en el sur de la población, y es una de las zonas mejor comunicadas ya que por él pasan más de 30 líneas de autobús. Los jardines permanecen abiertos entre las 6 y las 22 horas, pero los monumentos abren al público en horario de 8 a 17 horas. El precio para acceder es de 30 yuanes, el equivalente a 3,50 euros por persona.